Rodrigo Pérez · Contrastado con la Agencia Tributaria · 27 de septiembre de 2026
Si acabas de darte de alta como autónomo, es fácil confundirse entre el modelo 130 y el modelo 131. Ambos son pagos fraccionados a cuenta del IRPF, pero se aplican a dos formas distintas de calcular tu rendimiento: la estimación directa y la estimación objetiva (módulos). No presentas los dos: presentas uno u otro, según el régimen en el que tributes.
La diferencia en una frase
El modelo 130 lo presentan los autónomos en estimación directa (normal o simplificada), calculando el 20% sobre el beneficio real (ingresos menos gastos). El modelo 131 lo presentan los autónomos en estimación objetiva (módulos), calculando el pago fraccionado sobre unos signos, índices o módulos fijados por Hacienda para cada actividad, con independencia de lo que hayas ganado realmente ese trimestre.
Quién está en cada régimen
La estimación directa es el régimen por defecto para la mayoría de autónomos: profesionales (consultoría, diseño, abogacía, marketing, programación…) y buena parte de los negocios. La estimación objetiva por módulos solo está disponible para determinadas actividades económicas que Hacienda recoge expresamente cada año en la orden de módulos (ciertos negocios de hostelería, comercio al por menor, transporte, peluquerías y similares), y siempre que no se superen los límites de facturación y de empleados establecidos.
Si tu actividad no aparece en el listado de módulos, no tienes elección: tributas en estimación directa y presentas el modelo 130.
Cómo se calcula cada uno
Modelo 130: (Ingresos acumulados − Gastos deducibles acumulados) × 20%, menos pagos fraccionados anteriores y retenciones ya soportadas. El resultado depende directamente de lo que factures y gastes.
Modelo 131: se calcula aplicando un porcentaje reducido (entre el 2% y el 4%, según la actividad y si tiene o no personal asalariado) sobre los signos, índices o módulos que Hacienda asigna a tu actividad concreta: superficie del local, potencia eléctrica contratada, número de trabajadores, entre otros factores objetivos. No depende de tu facturación real del trimestre, sino de estos parámetros fijados de antemano.
Ventajas e inconvenientes de cada régimen
Los módulos (y por tanto el modelo 131) simplifican mucho la gestión: no hace falta llevar un control exhaustivo de gastos deducibles para calcular el pago fraccionado, y en años buenos puede salir más barato que tributar por el beneficio real. El inconveniente es que, si tu negocio no gana tanto como prevén los módulos, pagas igualmente según esos parámetros fijos, no según tu resultado real.
La estimación directa (modelo 130) es más justa cuando tus gastos son altos o tus ingresos fluctúan mucho, porque el pago se ajusta a lo que realmente ganas. A cambio, exige llevar un registro más cuidadoso de ingresos y gastos deducibles.
Plazos de presentación
Ambos modelos comparten calendario: del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero del año siguiente para el cuarto trimestre. Consulta nuestro calendario fiscal del autónomo 2026 para no olvidar ninguna fecha.
¿Puedo cambiar de régimen?
Sí. La renuncia o inclusión en módulos se comunica a través del modelo 036/037, normalmente en diciembre del año anterior a aquel en que deba surtir efecto, o al darte de alta como autónomo. Si renuncias a módulos, quedas automáticamente en estimación directa (y por tanto pasas del modelo 131 al 130) durante al menos los tres años siguientes.
Comparativa rápida: modelo 130 vs modelo 131
| Modelo 130 | Modelo 131 | |
|---|---|---|
| Régimen | Estimación directa | Estimación objetiva (módulos) |
| Base del cálculo | Beneficio real (ingresos − gastos) | Signos, índices o módulos fijados por Hacienda |
| % aplicado | 20% | 2%-4% según actividad |
| Depende de tu facturación real | Sí | No |
Fuentes oficiales
- Agencia Tributaria — Sede electrónica de la AEAT
- Boletín Oficial del Estado — BOE, normativa tributaria
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de un gestor o asesor fiscal para valorar qué régimen conviene a tu caso concreto.
